domingo, 29 de julio de 2012
Zambullirse con los ojos bien abiertos
viernes, 20 de julio de 2012
Alumbrar lo cotidiano
miércoles, 11 de julio de 2012
La Mina
domingo, 24 de junio de 2012
miércoles, 13 de junio de 2012
Terrores diurnos
Ponerse en marcha
domingo, 3 de junio de 2012
Una certeza para días nublados
–¿Hubo suerte? –pregunta madre.
–Hoy tampoco.
Silencio.
Tomás sabe que las cosas no van bien, aunque no se lo cuenten, pero se duerme seguro de que su padre volverá a levantarse con energía suficiente para salir a la calle. Del sol no lo tiene tan claro.
NiñoCactus
miércoles, 23 de mayo de 2012
Las natillas de mi abuela
martes, 15 de mayo de 2012
El primero de la clase
domingo, 6 de mayo de 2012
Una mamá perfecta
viernes, 4 de mayo de 2012
El guisante sin princesa
domingo, 29 de abril de 2012
Vida Postmortem
...Y eso a alguien no le gustó
NiñoCactus
jueves, 5 de abril de 2012
Formación Obligatoria
Con nuestro mecánico de confianza empezamos a tener problemas al quedarse en paro. Siguió haciéndonos los arreglos de forma particular. Sin embargo, cuando comenzó con los cursos de formación, las cosas cambiaron.
Primero, tras el taller de repostería monacal, encontrábamos el volante lleno de pegotes de mermelada. Luego hizo otro de interiorismo oriental, y modificó la tapicería para mejorar el feng shui. Pero con el último ha ido demasiado lejos. Ayer se nos apareció Juana de Arco al intentar saltarnos un semáforo en rojo. Y hoy descubrimos un pentáculo bajo la alfombrilla del conductor.
Está decidido: desde mañana, metro.
NiñoCactus
Más
Aquella tarde, papá regresó a la tumba entristecido. ¡Qué sabrán ellos!, repetía, ¡qué sabrán!
Había acudido a la reunión semanal de sabios insignes para exponer sus teorías acerca de otro estado una vez acabada la muerte, después de que la carne se hubiese consumido por completo dejando tan solo un esqueleto sin alma. De nuevo le habían tachado de loco, pero él estaba convencido de la veracidad de sus argumentos.
No quiso cenar nada. Antes de dormir, se acercó al ataúd de mamá, y acarició sus huesos con dulzura.
NiñoCactus





