viernes, 17 de febrero de 2012

La luz


La que siempre lucía antes de que los bombardeos acabasen con él; la que, generación tras generación, había devuelto los marineros a tierra, a los brazos de sus mujeres y amantes... La luz que recordaba dónde hallar el pueblo cuando la noche convertía la mar en un abismo.

Dicen las mujeres que, desde que destruyeron el faro, ningún hombre de la aldea volvió a enamorarse por temor a no encontrar un día el camino de vuelta. Las relaciones se volvieron mecánicas, aprendidas, con el cariño justo para vivir cómodos sin echar de menos... Y nadie se quejaba porque así tenía que ser. Ni siquiera Carmen, que, en silencio, encendía cada noche una tea en su ventana.

NiñoCactus

Maravillosa ilustración de Aurora ¡GRACIAS!
(¡Y nos vamos junticos a Bolonia!)

domingo, 12 de febrero de 2012

Versiones

–Y castiga sin postre al gigante...
–¡Pero así no era el cuento! –protesta la madre.
–Así es ahora –replica el niño, harto ya de interrupciones.
–¡No! Jack tenía que salir corriendo para no ser atrapado...
–Claro, esa era la historia del niño. En ésta es la madre la que sube por la planta de judías. Y si no te gusta, ya verás cuando oigas la versión de Caperucita.

NiñoCactus

miércoles, 8 de febrero de 2012

El del ático

Reconozco que después de ver a Marilyn vestida de blanco me obsesioné con la vecina de arriba. Conocía de memoria su forma de taconear, los gemidos procedentes de su habitación me volvían loco, y cada vez que miraba por la ventana sólo veía su ropa interior secándose al sol. Pero jamás la acosé, ¡lo juro! Y no entiendo por qué me encierran.
NiñoCactus

viernes, 3 de febrero de 2012

Ella

«Joderme», repite Micky saboreando la palabra como el humo de su cigarrillo. Siempre creyó que el tabaco lo mataría antes que su lengua, pobre necio. Cómo odiaba tener razón.
Más de una vez me dijo que desconfiase de las rubias de los calendarios: «Esas mujeres no existen en la realidad, cuando las ves ya sabes que tienes un pie en la tumba».
Aquella tarde, cuando ella entró en local, se supo perdido. Ni siquiera le dio tiempo a desenfundar. Yo estaba a su lado y juro que la vi reflejada en sus ojos, pero en la puerta sólo había uno de los matones de Flatwood.

NiñoCactus

martes, 24 de enero de 2012

La manzana

Al diablo mismo enamoró Daniela con sus enormes ojos negros. Y aquel cuerpo que hacía pecar a todos los hombres cuando la miraban, redimió al mismísimo demonio.

NiñoCactus

Cuentan que...

Al diablo en una ocación le fallaron las fuerzas, y estuvo a punto de vender su alma a un niño a cambio de su inocencia.

NiñoCactus

jueves, 12 de enero de 2012

El café

La última alma humana pidió un café en el bar de siempre. No había nadie más así que se lo sirvió ella misma. Luego se sentó en la mesita del rincón, donde cada tarde se veían antes de ir a trabajar. Una ráfaga de viento entreabrió la puerta a su espalda. No necesitó darse la vuelta para saber que no era él sin embargo le fue imposible evitar que un escalofrío le recorriese el cuerpo. Y tal vez en su imaginación, tal vez no, sintió un beso fugaz en la nuca mientras la cucharilla daba vueltas dentro de la taza.

NiñoCactus

Olvido

La última alma humana olvidó, por un instante, que estaba sola. Quizá fue el olor a azaleas colándose desde el jardín, o la luz del sol al entrar cálida por la ventana, o simplemente el deseo. Uno que, de puro intenso, se hizo real durante unos segundos. Lo suficiente para soportar seguir existiendo en aquella completa soledad.

NiñoCactus

viernes, 6 de enero de 2012

Cinco Lágrimas

Antonia nació sin llanto una mañana cuajada de rocío. Sus padres, preocupados, consultaron a diferentes doctores: Cómo iban a saber que le pasaba algo a su bebé si no podía llorar. Pese a las palabras tranquilizadoras dadas por unos y otros, decidieron acudir a un curandero, el cual entregó cinco lágrimas a la pequeña.
Antonia creció sabiendo que sólo poseía cinco gotas de agua salada en sus ojos. Le parecían tan importantes que no debía malgastarlas. Así pues decidió reservarlas para momentos realmente necesarios, y encaró la vida con una sonrisa de oreja a oreja.
Cuando llegó al final de sus días aún no había derramado ninguna lágrima. Su última voluntad fue ir al mar. Una vez allí cerró los ojos para devolverle su valioso préstamo, el mismo que le había hecho vivir con tanta alegría.


NiñoCactus

Cumplimos cinco añitos y soplamos las velas con Aurora.
Gracias a todos por seguir pasando por aquí.

miércoles, 4 de enero de 2012

Nublado

La última alma humana permanecía detrás del cristal viendo llover.

–¡Vaya! –se dijo­–. Hace días que la ciudad amanece gris como si supiese que ya no estás.

Y las gotas de agua salpicaban la ventana desde dentro.

NiñoCactus

Adaptación

La última alma humana se inventaba amigas con quienes jugar. Como no le gustaba perder, resultaba complicado conservarlas. Por eso decidió que hacer trampas no era tan malo. Aunque las hacía de forma disimulada para que no se diesen cuenta.

NiñoCactus

lunes, 19 de diciembre de 2011

La felicidad entre las manos

–Yo la abrazaré bien fuerte y me la llevaré conmigo. –Así es como Ernesto se imagina la felicidad: como algo tangible que se puede agarrar con las dos manos y, una vez aferrada, sólo se escapa si uno la suelta.

–¿Qué pasa, Ernesto? –le preguntan los del pueblo para burlarse­–. ¿Ya no dices nada? No será que la has encontrado.

Pero él no responde, hace tiempo que dejó de hacerlo. Ahora sonríe mientras mantiene siempre uno de sus puños cerrado.

Navidad y otros negocios

Centro Gestor de Fábricas de Juguetes. Sala de juntas.

-¡Una catástrofe! La venta de juguetes cayó estrepitosamente durante el primer semestre del año...

-...Y la Campaña de Navidad se presenta desoladora.

-Si al menos no hubieran vetado nuestras propuestas desde la Organización para el Control de la Natalidad, podríamos estar tomando medidas para resolver la crisis a medio plazo.

-Sí. Ya estoy harto de fomentar los celos mediante publicidad subliminal. Los resultados son mediocres...

-Augusto todavía tiene contactos...

-...Y nosotros una lista de matrimonios diana. (Acercándole la carpeta y el teléfono).

-Pero sabéis que no aceptarán. Estas parejas están a punto de divorciarse.

-Sin embargo ellos no lo saben. Hemos retrasado el envío de la información y no dispondrán de los datos hasta dentro de dos semanas.

-De acuerdo. Intentaré que les adjudiquen la partida de cigüeñas del lunes.

-Sonríe, hombre. Los niños te lo agradecerán. Tendrán el doble de regalos sin necesidad de esforzarse apenas.

NiñoCactus

jueves, 8 de diciembre de 2011

Conflicto de intereses


El pie izquierdo no me quiere hacer ni caso. Como si fuese culpa mía no haber vuelto a casa de Esther. Desde entonces se obceca continuamente en dirigirse hacia allí. Patalea, se aferra a las baldosas y, al final, acabo sentado en la acera intentando hacerle entrar en razón.

Ayer no pude aguantarlo más. Le dejé hacer. Pensaba que ella se enfadaría al encontrarme sin embargo se abalanzó sobre mí y me besó desenfrenadamente, mientras su tacón hacía añicos mi empeine izquierdo.

Ahora no sé qué hacer. Mi pie no quiere volver a verla, pero mis labios se niegan a hablar si no es en su presencia.


NiñoCactus

Dibujo del soñador Juan Luis López

Sueños de neón

El pie izquierdo no me quiere hacer ni caso desde que abandoné las clases de danza. En realidad no fue idea mía sino del profesor de la academia, quien me exhortó a no malgastar más el tiempo.

­–Pareces un trozo de plástico rígido ­­­–mascullaba al verme bailar.

Pero ante la insistencia de mi extremidad inferior, decidí buscar otro maestro capaz de sacar lo mejor de mí.

Hoy, tras años de preparación, presento mi espectáculo ante el gran público. Mi pie izquierdo comienza el número con movimientos elegantes y precisos que pronto arrancan los aplausos de los asistentes, mientras yo, inmóvil en una silla, intento no estorbar.
NiñoCactus