martes, 24 de enero de 2012

La manzana

Al diablo mismo enamoró Daniela con sus enormes ojos negros. Y aquel cuerpo que hacía pecar a todos los hombres cuando la miraban, redimió al mismísimo demonio.

NiñoCactus

5 comentarios:

Rosa dijo...

Lo que a unos lleva al infierno, a otros condena al cielo.

Besos desde el aire

Juan Luis López dijo...

Eso es un cuerpo, jejeje.

Cómo vas en tu nuevo asentamiento??? imagino que bien.

Un abrazo!!!

Miguelángel Flores dijo...

Es que donde se pongan unos ojos negros...

Maite dijo...

Daniela bien podría haber sido Eva. Buen intento!

Laura dijo...

Ojos negros, azules, verdes, de primavera, de soles ... cuando se mira intensamente, se puede enamorar al mismo ....diablo....

Muy bueno ;)

un abrazo