jueves, 12 de enero de 2012

El café

La última alma humana pidió un café en el bar de siempre. No había nadie más así que se lo sirvió ella misma. Luego se sentó en la mesita del rincón, donde cada tarde se veían antes de ir a trabajar. Una ráfaga de viento entreabrió la puerta a su espalda. No necesitó darse la vuelta para saber que no era él sin embargo le fue imposible evitar que un escalofrío le recorriese el cuerpo. Y tal vez en su imaginación, tal vez no, sintió un beso fugaz en la nuca mientras la cucharilla daba vueltas dentro de la taza.

NiñoCactus

11 comentarios:

Aurora Cascudo Román dijo...

Ay ese beso fugaz en la nuca..mareee..

Tú si que eres un beso fugaz escribiendo, suave, dulce y escalofriante a la vez

Hola!!jajajaja

bicos, niño!

Susana Camps dijo...

Ese beso fugaz en la nuca es magistral. Siempre que vengo por aquí encuentro algo que me conmueve; tocas la fibra, vamos.
Abrazos.

Puck dijo...

Coincido con Susana. Yo no lo habría dicho mejor así que me limito a saludar y felicitarte
Un sabrazo

Aurora Ruá dijo...

¿Tenía que ser justo en la nuca? Brrrrrrr...., Escalofrío!
Bonito su micro.

Rosa dijo...

Como siempre, me ganas con tus palabras...

Besos desde el aire

telmo dijo...

Parece que ese beso en la nuca nos ha gustado, yo también iba a hablar de él. Por un mundo de besos en la nuca, que no nos falten los besos.

Abrazos y besos donde todos ustedes quieran

Miguelángel Flores dijo...

Qué bien perfilada la estampa de soledad, de lo que fue, de la añoranza y los deseos. Precioso, NiñoCactus.

Laura dijo...

Bravo por ese toque de ternura, por eso beso fugaz que se escapa y por la magia de una cucharilla que gira.

Un abrazo Niño Cactus

Bellarte dijo...

eso de la ultima alma" me recuerda que así lo decía mi abuela, "no queda ni un alma".(perdón por la ortografía, no se como se pone el acento en esta pc)

Citizen_0 dijo...

Hay rutinas tan hermosas, que aun en el fin del mundo, encontramos las semejanzas necesarias para poder mantenerlas. Incluso llegando a sentir como la primera vez.

Encontraste muy bien la manera de conseguirlo, habrá que tomar nota para cuando nos llegue el final y queramos recordar un último momento.

Un placer, como siempre.

Mónica dijo...

Me ha encantado leer la sensibilidad de tus letras y ese beso en la nuca