miércoles, 13 de abril de 2011

La otra educación


Un apuesto joven al que besó en los labios con dulzura se transformó, de pronto, en una monstruosa araña de pelaje gris marrón. De sus orejas emergieron dos patas velludas, y otro par debajo de las costillas. Sus preciosos ojos azules comenzaron a oscurecerse y a multiplicarse, reflejando en su superficie el rostro aterrado de la muchacha...

Cuando su padre terminó el cuento, la pequeña estaba completamente tapada por la sábana.

-Hay que ver cómo crece –le susurró a su mujer al acostarse-. Pero no te preocupes, ya voy poniendo remedio a las pequeñas dificultades que puedan venir.

NiñoCactus


9 comentarios:

Rubén dijo...

Jajaja! miedo me dan esos cuentos adaptados. Un saludo de vainilla merengada

campaniche dijo...

me ha ENCANTADO...!!!
me hubiese gustado que papá y mamá tomen esa metodología...

Aurora dijo...

Muy bueno, Niño, me gusta.

Un padre sabio y benévolo. Son tan crueles los que siembran en sus hijas falsas esperanzas!! Además, seguro que un monstruo peludo de mil ojos tiene mucho más que aportarnos que un insípido príncipe azul.

Rosa dijo...

¡QUE BUENO!

¿No sabe ese padre que las niñas sueñan con jóvenes monstruos rebeldes que no las convienen nada de nada?.Por mucho que lo intente la niña crece....
saludos

Pablo Gonz dijo...

Hay que padrecito más maquiavélico. Un buen micro, Niño, me gustó.
Abrazos fuertes y nos vemos pronto,
PABLO GONZ

Sara Carmona Artés dijo...

joer, como ha cambiado el cuento! XDDD

Elchiado dijo...

Papá, papá, cuéntame...



un chiste porfa...


Un abrazo

anis dijo...

una monstruosa araña macho para una preciosa monstruosa araña hembra
;)

Citlalinushka dijo...

Hay que ver, Niño Cactus, un buen tiempo sim pasarme por aqui y ya florece con historias como ésta. Preciosa y redonda. Una delicia.