jueves, 7 de abril de 2011

El hueco que queda entre las sombras


Ella sabrá lo que hace adentrándose en el bosque a esas horas intempestivas sin compañía alguna que la proteja. Sobre todo después de lo ocurrido. En el pueblo cundió el pánico, y ahora las madres no permiten a sus hijos salir solos a la calle. Pobre criatura, a punto estuvo de morir junto a su abuela. Le debió quedar un trauma horrible. Hasta dicen que la han visto aullar cuando cree que nadie la oye.

NiñoCactus

Ilustración de Sandra García

6 comentarios:

Torcuato dijo...

Estuvo a punto de convertirse en una nueva Mougli.
Buen intento, Niñocactus.
Un abrazo.

Rubén dijo...

Este texto es como un abanico, se abre y muestra, a la vez que oculta. También arremete frescura a un nuevo estilo que me gusta. Un saludo.
Por cierto si te puedo devlover la colaboración que hicistes en mi blog con ese precioso micro, me ofrezco a ilustrar alguno de tus trabajos.
Un "Plas Plas"

Rosa dijo...

Un micro abierto a la imaginación, y yo tengo mucha!!!

saludos
Rosa

Aurora dijo...

Aúlla de pena, le echa de menos... Sobre todo en las noches de Luna llena.
Un beso,

Luisa Hurtado González dijo...

¿Y por qué yo acabaría pensando en Caperucita Roja? ¿Es posible que por la mención a la abuela?
Buen finde.

anis dijo...

roja :)
mencanta