lunes, 7 de mayo de 2007

Estaba tan metido en sus pensamientos que, cuando le sacaron de golpe, se le cayeron dos. Uno lo encontró bajo un banco y el otro fue a parar a la fuente donde bebe mi perro. Hace unos días que no ladra.

Niñocactus

1 comentario:

Ana dijo...

Qué pensamiento tenía en la cabeza para que el pobre perro haya perdido su voz?