sábado, 3 de marzo de 2007

Dicen que la Eternidad se enamoró del Tiempo cuando aún era fugaz. Llevaba un vestido blanco y andaba descalza por la playa. Desde entonces deshoja los días y sonríe.

Niñocactus

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La maleta estaba harta de rodar por el suelo ,de chocar contra el bordillo y de que la arrojaran de un lado a otro en los aeropuertos . Asi que se fue de vacaciones.
Va por ti niño cactus , ya entre en tu blog , y me gusto .Un besete de granny smith!

Niñocactus dijo...

Gracia por el cuentecillo. Qué ganas de encontrar esa maleta... Por cierto, ¿quién eres? Besines

Anónimo dijo...

la mitad de tu alioli!