miércoles, 13 de junio de 2012

Ponerse en marcha


Ese maravilloso viaje que le habían prometido estaba tardando demasiado en llegar. Así pues, Emilo Valverde, se sentó en una silla hasta que llegase el momento de partir, y así estar suficientemente descansado.
Pasaron muchos años, y una mañana se le acercó un niño para preguntarle qué hacía siempre allí sentado.
–Espero un viaje extraordinario que me han prometido –respondió el anciano.
–¿Y cuál es?
–La vida.

NiñoCactus

6 comentarios:

Diana Toledano dijo...

Y a mi me gusta lo que escribes. Me dan ganas de dibujarlo todo...

Un abrazo (a pesar de las espinas).

Ester dijo...

Alguien debería haberle dicho que la vida se ve mejor andando que viéndola pasar. Alguien debería darle un abrazo a Emilio.
Saltos y brincos Ester

Aurora Ruá dijo...

Pobre Emilio, qué equivocado!
Es una buena imagen, querido, me ha gustado.

Elysa dijo...

Pobre y esperando se le paso la vida. Qué triste!

Besitos

Miguelángel Flores dijo...

Pobrecito, vivir la vida esperando vivirla...

Un abrazo.

anis dijo...

debería levantarse y buscarlo...