domingo, 29 de abril de 2012

Vida Postmortem


Lo curioso es que él mismo era una rosa cuando quería. No necesitaba regalarme un ramo pues él se transformaba en flor. Podía sentir sus caricias como pétalos frescos. Su aroma. No recuerdo bien el momento, pero comenzó a marchitarse. Tal vez debí haberlo cuidado con más mimo.
Entonces se convirtió en piedra. Y de la misma manera que nunca hizo falta que me entregase flores, no fue necesario que arremetiera con un arma para sufrir sus golpes. A veces roca, a veces cuchillo, a veces pistola... ¿Lo entiende?... Y ahora me acaba de matar. Se lo aseguro: estoy muerta.

NiñoCactus

7 comentarios:

Rosa dijo...

Me gustó cuando lo leí en el concurso, es de los que no se olvidan.

Besos desde el aire

Citizen_0 dijo...

El cuerpo es el primer instrumeto del hombre. No se podía haber demostrado mejor.

Un saludo.

Miguelángel Flores dijo...

Postmorten me llamó la atención en un primer momento, pero no recuerdo a qué altura se me cayó. Está siendo de lo más entretenido. Aún lo es después de finalizado.
Un abrazo, NiñoCactus.

Elysa dijo...

Me acuerdo de ese fina, me obligó a releerlo de nuevo.
Me gusta esto de dar nombre a los participantes.

Besitos

Maite dijo...

Me pareció un micro muy bien narrado, el nivel era muy alto y era difícil despuntar, pero este micro es de los que se me quedó en la niña de los ojos. Abrazos, Alberto.

Fernando Rubio Pérez dijo...

Hola, vecino de Salamanca!
Entro por primera vez (recomendación de A.Ruá, que todo hay que decirlo).
Y te felicito, buena pluma, sí señor. Entraré más por aquí. Un saludo.

Anhouk dijo...

Cómo cambia la gente! Cómo cambian las relaciones con el tiempo! De miel a hiel... Tenés una seguidora más, tus micro-maravillas se me han quedado en el baúl de cosas importantes, junto con el principito.