jueves, 24 de marzo de 2011

Pequeños milagros

Un poco por despiste, un poco por contagio del fervor primaveral, la farola que ilumina mi cuarto floreció esta mañana.

NiñoCactus

12 comentarios:

Luisa Hurtado González dijo...

De ahí a que te florezcan todas las cosas hechas de madera debe faltar un suspiro.
Cómprate una tijeras podadoras, nunca se sabe, quizás aprovechen las plantas para crecer cuando estés durmiendo.

Rebelde dijo...

Qué bonitoooooo... y mi cuarto está lleno de suspiros. Un beso enorme.

Torcuato dijo...

De vez en cuando, hay milagros.
Un abrazo, Niñocactus.

Anita Dinamita dijo...

Como en la princesa Mononoke, que florece una escopeta :)
Preciosa debe estar tu habitación
Un beso

Gitana ♥ dijo...

Florece la farola , tu cuarto , tu sonrisa y hasta tus ojos se convierten en florecillas !
Feliz primavera!
:) A enamorarse ! Hay tantas flores para elegir amar ! ;)

Aurora dijo...

Y a la luz de la farola florecida, comenzó a tocar su pieza favorita. Tal vez por tener los ojos cerrados, no se percató de que la madera de granadillo recobraba la vida. Savia nueva la recorría y unas minúsculas flores amarillas empezaron a brotar por la campana.

Rosa dijo...

Ojala ese florecimiento primaveral sea contagioso y farolas a parte, florezcan en las armas, centrales nucleares ,tanques, y otras bestias. Esas flores si que serian dignas de ver.
Un saludo Niño Cactus.

Maite dijo...

Me encanta la imagen, esa farola floreciendo, tiene cierto aire futurista, los cables son la savia, y la fotosíntesis se hace por las noches. Muy bueno, la idea central es brutal, y de ella se desprende una mirada medioambiental. Abrazos.

Elchiado dijo...

gracias, señor, de corazón, por las letras que nos trae tan a menudo. Un abrazo

Almu dijo...

Uno de tantos pequeños milagros con los que nos cruzamos cada día, y más en primavera. Si los helechos se convierten en fuegos artificiales, ¿por qué no iba a poder florecer una farola?
Me ha encantado. Gracias!! Abrazos!

el fantasma dijo...

quizá fue un reflejo del sol

Elisa dijo...

¡Qué me gusta!