martes, 24 de agosto de 2010

Alumbrar

Camina en círculo, con los pies descalzos, sintiendo el suelo. Me observa. Estudia el punto exacto donde dar el primer golpe. Los ojos fijos. Nada le distrae. Ahora soy yo quien le aparta de su vida... No. Ahora yo soy su vida.

Un bloque de mármol convertido en aire y respiración. Eso es lo que busca: mi aliento. Vaciar la piedra hasta mis labios y darme el alma. Recuperar la suya.

Para un segundo. Vacila. Lleva el cincel en la mano. Lo más complejo es el primer golpe... Y el último. Saber dónde acaba. El lugar preciso en el que la escultura se muestra desnuda, sin más capas.

Lo del medio es sólo un dolor necesario.


NiñoCactus

9 comentarios:

Baizabal dijo...

Muy bien, me gusta. Se me antoja como una buena metáfora de la vida. Buena estructura y ritmo.

Saludos

Víctor dijo...

Grande, NiñoCactus, grande.

Un saludo.

Anita Dinamita dijo...

Muy bonito, me gusta lo de "darme el alma, recuperar la suya". Seguro que es así!
Saludos!

Atenea dijo...

Creo que todo artista da un poco de su alma a sus obras. Me gusta como escribes, la delicadeza de las letras acarician los sentimientos.

besotes

su dijo...

Precioso...hasta el final dolería y aún así no le importaba porque deseaba mostrar su verdadera imagen.
Muy bueno, me encantó NiñoCactus.
Abrazos.

Arha dijo...

"Lleva el cincel en la mano. Lo más complejo es el primer golpe... Y el último. Saber dónde acaba. El lugar preciso en el que la escultura se muestra desnuda, sin más capas.
Lo del medio es sólo un dolor necesario."

todo es bello, pero aquí...
ya hay un relato

abrazos de soles, niñocactus

Tom dijo...

Sólo un dolor necesario.

Der Kleine Zürcher dijo...

Ese título dice más de lo que parece...

el fantasma dijo...

antes de empezar ya existe en su cabeza pero el resultado final siempre es diferente