martes, 26 de enero de 2010

Alfonso

Los hombres que a mí me gustan no saben llorar.
El primero con el que salí tenía problemas de retención. Las lágrimas se le quedaban dentro. Después de algunos hipidos, sus párpados comenzaban a hincharse, y había que darle un pequeño pinchazo con un alfiler.
Otro, el más guapo, lloraba hacia arriba. Pero era tan sensible que parecía gastar un bote de gomina a la semana.
Mario lagrimeaba por aspersión. Bruno solamente por un ojo. A Manuel le salía todo por la nariz. Y Gustavo guardaba cada lágrima en cajitas ordenadas por fecha.
Por último llegaste tú, y cambiaste las lágrimas por sonrisas.

NiñoCactus

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Quééé boniiiiito! Enhorabuena.

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

he de reconocer que está muy escrito y es muy muy original. Hacía tiempo que no escribías eh...

saludos.

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

he de reconocer que está muy escrito y es muy muy original. Hacía tiempo que no escribías eh...

saludos.

Der Kleine Zürcher dijo...

¡Oh! Casi lloro... ;-)

Un abrazo

SimplementeYo dijo...

Siempre que vengo por aqui...me encuentro algo bonito que leer... :)

belula dijo...

Me encantan estos 2 últimos cuentos....genial niño!!!

Isabel González dijo...

Uau! Cómo me ha gustado. Es cierto que hay muchas maneras de llorar a mí la que más me gusta es "a raudales" desbrdándose, rompiendo la presa, inconteible,... es la que más desahoga.

Un saludo y felicidades

Isa

norteuropa dijo...

¡Gracias por el cuaderno islandés!
¡Me encanta! Y gracias por decirme siempre cosas. Guapo.

telmo dijo...

Cuentas tanto con tan poco.... (impresiona)

Aquí le dejo una sonrisa

Arha dijo...

ohh niño cactus...

yo soy de las que les cuesta llorar.

a veces lloro polvo, otras arena.

a veces renazco en humedad.


bienvengan las sonrisas!

Gustavo Aimar dijo...

Hermoso texto...
Me quedé pensando... cuál será mi forma de llorar?

Que ande todo bien por allí

El peaton del aire dijo...

Iba paseando y me he encontrado aquí por casualidad, que suerte esta mañana.
Enhorabuena por tu blog. Son preciosas las miguitas de pan, disfrazadas de palabras que nos dejas. Gracias por compartir estos microregalos

Lunática dijo...

Hace tiempo que no comentaba por aquí, pero sigo el blog desde hace ya mucho tiempo...
De pronto quise comentar este relato porque, quizá por motivos personales, me ha llegado especialmente...
Sólo quería dejar constancia de mi fidelidad como lectora del blog porque, un relato tras otro, sigue sorpendiéndome y emocionándome una y otra vez...

Anónimo dijo...

si por cada lagrima derramada alguien hiciera brotar una sonrisa... ya no me importaria llorar.
Besos de hierba limon!

termenon dijo...

No tengo palabras, me pasa a menudo, me daría por dibujar y dibujar sobre este texto... Pese a que suelo ser verborreico me quedo sin palabras, ¡¡qué hermoso!!

Regina Luis dijo...

Estaba teniendo un buen día pero después de leer tu entrada, se ha convertido en un día perfecto!! Cuánta belleza en un puñado de palabras!!!