jueves, 22 de mayo de 2008

Sueños III

-Entonces, ¿cómo podemos saber que esto no es un sueño?- decía Ana.

-No podemos –respondía Andrés. –Pero si es un sueño yo te olvidaré porque nunca los recuerdo al despertar.

Y así ocurría cada noche cuando Ana iba a su encuentro y Andrés se presentaba como si nunca antes la hubiese visto.

Niñocactus

3 comentarios:

Jill dijo...

Que duro debe ser enamorarse de un sueño y nunca recordarlo al despertar. Enamorarte cada noche y saber que al final se acabará todo. >_<

Anónimo dijo...

Parece el día de la marmota....En "Atrapado en el tiempo".Quizá Ana tenga que probar cada noche algo distinto hasta encontrar la tecla que haga que nunca más despierten de su sueño.
AnaCor

cuentonuevo dijo...

Jill, ¿y si es el sueño el que se enamora de ti? Y te busca entre los sueños cada noche... Sería una especie de Freddy Krueger pero a lo Meg Ryan o Tom Hanks (no sé qué me da más miedo)...
Ana, la cosa es ir probando para no tener ganas de dormir, jeje...
Besos y ensoñaciones
Niñocactus