jueves, 20 de septiembre de 2012

La madre Muerte

Se oye un rítmico puf puf de fantasmas paridos, mientras los huesos de la mujer se estremecen con cada nueva contracción. Su esqueleto se arquea por los dolores de parto, pero no hay tregua: van llegando uno detrás de otro.
Con un gesto mecánico, dos individuos, vestidos completamente de sombras, recogen al nuevo ser y le limpian cualquier resto de luz que pudiera quedar en su cuerpo. Lo más importante es no olvidarse de los párpados, casi siempre persiste algún residuo debajo. Después, ya puede empezar a moverse solo.
Los tiempos cambian, se dicen. Antes morían todos llorando y, ahora, parecen albergar un soplo de esperanza.

NiñoCactus

6 comentarios:

Rosa dijo...

Tiene magia.

Besos desde el aire

Ester dijo...

En el titulo está el soplo de esperanza. El relato preñado de aruspicina…
Saltos y brincos

Miguelángel Flores dijo...

Yo este no lo habría descartado. Se pierden maravillas en el camino.

Nacho Gallego de Lerma dijo...

Limpiar la vida... para evitar la muerte... muriendo en vida...

Elysa dijo...

Es una autentica maravilla.

besitos

Fernando Martínez dijo...

Hola, es posible que ya te haya llegado la convocatoria, pero por si acaso.
Te invito a participar en DESPOJOS del REC.
Ya somos más de medio centenar los participantes que hemos dado una segunda oportunidad a los microrrelatos que enviamos al concurso.
Te dejo enlace al blog donde encontrarás toda la información para participar.
Un saludo.
http://espiralesdetinta.blogspot.com.es/2012/12/61-cuenta-atras.html